
Seguiste jugando, seguiste divirtiéndote, seguís así, y ves que al final ibas a terminar cayéndote. Me reí como nunca antes lo hice, te vi hecho pedazos, mientras sonrío, mientras veo como la vida te pasa por delante, mientras miles de cosas suceden en cada instante. Y vos, ahí tirado, solo, sin nadie a tu lado. Qué raro, ¿no? Vos que siempre creíste que eras un winner, vos que siempre te las supiste todas, vos que te creíste que eras lo mejor...