
He aprendido que siempre hay una mañana, que no importa lo que ocurra, TODO CADUCA, unos se van, otros vienen, puede sonar frío, cruel, pero así es la vida, podemos tener el corazón destrozado pero sigue funcionando y un determinado ritmo acostumbrado, sin que aquello haya pasado o más. He aprendido el valor del amor, de la amistad, el valor de solidificar los lazos con aquellos a quienes no me canso de agradecer estén ahí, con aquellos no me canso de agradecer me permitan estar ahí.
He aprendido que en cualquier circunstancia podemos aprender, no importa la situación, siempre hay algo que podamos aprovechar para crecer. He aprendido a disfrutar las cosas pequeñas de la vida, como una mañana fresca en verano, una cama cálida en invierno, una plática agradable e ingeniosa. He aprendido que no sólo las palabras y los gritos hablan, en ocasiones expresan más los silencios. He aprendido que el miedo es un limitante muy común ante nuestra perplejidad a la libertad, a la felicidad, pareciera que no podemos ser felices, tenemos nociones erróneas sobre estos y otros tantos conceptos que nos impiden curiosamente llegar a alcanzarlos.
HE APRENDIDO MUCHAS COSAS HASTA ESTE PUNTO DE MI VIDA Y LO QUE TENGO MÁS CLARO ES QUE AÚN ME FALTA MUCHO POR APRENDER ~